Autismo Características, Niveles de Gravedad y Tratamientos del Autismo

Autismo, Síndrome de Asperger, Trastorno del Espectro del Autismo según el DSM 5, Niveles de Gravedad del Trastorno del Espectro del Autismo, Descripción Clínica del Autismo,  Comprensión Psicodinámica del Autismo, Causas y Factores de Riesgo del Autismo, Factores Diferenciales del Autismo, Tratamientos del Autismo.

El nacimiento de un bebé representa uno de los momentos más felices y esperados de toda familia. Sin embargo, en ocasiones la ansiedad de los padres conlleva a comparar constantemente al deseado bebé con otros, en tiempo similar de desarrollo y a sentir temor por el posible déficit que pudiesen presentarse en su evolución. Ante esto, se hace vital presentar uno de los trastornos del desarrollo infantil que más atemorizan a nuestra sociedad hoy en día: El Autismo.

El Autismo, ampliado y redefinido en la Quinta edición del DSM como Trastorno del Espectro del Autismo, es un Trastorno del Desarrollo Neurológico que se caracteriza por deficiencias persistentes en la comunicación e interacción y patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades que generan un deterioro clínicamente significativo en distintas áreas de funcionamiento habitual.

Este trastorno del desarrollo neurológico suele notarse clínicamente durante el segundo año de vida del niño (12 a 24 meses) que es la fase en la cual el infante demuestra un mayor desarrollo de sus habilidades sociales y del lenguaje. Sin embargo, puede percibirse durante el primer año de vida si los síntomas son muy fuertes o durante el tercer año si los síntomas son más tenues.

Asperger

El Trastorno de Asperger fue identificado por Hans Asperger en 1944 (De quien hace mención el síndrome), sin embargo, fue en la década de 1980, cuando fue reconsiderado como un trastorno distinto al Autismo. Desde el punto de vista descriptivo, podemos observar que estos sujetos presentan deterioro en las relaciones sociales y actividades inusuales o restringidas como seguir los horarios de las líneas aéreas, memorizar códigos postales, etc, con la variante de que a diferencia de las personas con diagnóstico de Autismo, las personas con Síndrome de Asperger son muy verbales, caracterizando su lenguaje por un estilo formal y académico en el habla y su nivel cognoscitivo es considerado promedio.

La versión anterior del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el DSM-IV-TR, describía al Trastorno de Asperger como un trastorno generalizado del desarrollo que se caracterizaba por la presencia de deterioro en las relaciones sociales y por conductas limitadas o extrañas, pero sin el retraso del lenguaje u otras habilidades cognoscitivas que se observan en el Autismo. No obstante, en la nueva versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el DSM 5, el Trastorno de Asperger es incluido dentro del grupo del Espectro del Trastorno Autista. Sin embargo, para su actual diagnóstico, el clínico ya no identifica este patrón conductual como Síndrome de Asperger, sino que debe indicar que la persona presenta un Trastorno del Espectro Autista sin Deterioro Intelectual ni del Lenguaje.

Criterios del Trastorno del Espectro del Autismo

Si bien cada niño es individual en su desarrollo cognitivo y psicológico, existen ciertos patrones que nos permiten determinar si el niño se encuentra en el rango normal o promedio según su edad y condiciones. Cuando esto no es así, es el momento en la cual los especialistas deben evaluar al niño, a fin de determinar los posibles determinantes que están influyendo de manera negativa o distinta al promedio del desarrollo infantil y de esta manera, tomar las medidas respectivas que contrarresten esta deficiencia e impulsen al niño a su sano y feliz crecimiento.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, el DSM-5 determina ciertos criterios específicos para considerar que un patrón de conductas deba enmarcarse como Trastorno del Espectro del Autismo. Entre estos criterios reseñamos:

A.- Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos, manifestado por lo siguiente (actualmente o por antecedentes):

  • Deficiencias en las Conductas Comunicativas No Verbales utilizadas en la Interacción Social desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada hasta una falta total de expresión facial y de comunicación no verbal..
  • Deficiencias en la Reciprocidad Socioemocional. El cual se encuentran en un margen de acción desde un acercamiento social anormal hasta un fracaso de la conversación normal en ambos sentidos.
  • Deficiencias en el Desarrollo, Mantenimiento y Comprensión de las Relaciones desde dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales hasta la ausencia de interés por otras personas.

B.- Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades, que se manifiestan en dos o más de los siguientes (actualmente o por antecedentes):

  • Movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados o repetitivos.
  • Insistencia en la monotonía, inflexibilidad de rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal.
  • Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad o foco de interés.
  • Hiper- o Hiporreactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno.

C.- Los síntomas han de estar presentes en las primeras fases del período de desarrollo. Sin embargo, estos síntomas pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supere las capacidades limitadas o pueden estar enmascaradas por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida.

D.- Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual.

E.- Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual o por el retraso global del desarrollo.

Nota: Los pacientes con deficiencias notables de comunicación social, pero cuyos síntomas no cumplen los criterios de Trastorno del Espectro del Autismo, deben ser evaluados para diagnosticar el trastorno de la comunicación social (pragmática).

      

Niveles de Gravedad del Trastorno del Espectro del Autismo

Una vez que el psicólogo infantil ha determinado la presencia de el Trastorno del Espectro del Autismo en el niño, será fundamental  determinar el nivel o grado de incidencia o gravedad. Para esta clasificación, el DSM-V indica una escala de tres grados con dos clasificaciones cada grado (Comunicación Social y Comportamientos Restringidos y Repetitivos), el cual nos permitirá discriminarla con mayor precisión.

Grado 1. Necesita Ayuda

Ψ Comunicación Social. Sin ayuda in situ, las deficiencias en la comunicación social causan problemas importantes. Dificultad para iniciar interacciones sociales y ejemplos claros de respuestas atípicas o insatisfactorias a la apertura social de otras personas. Puede parecer que tiene poco interés en las interacciones sociales. Por ejemplo, una persona que es capaz de hablar con frases completas y que establece comunicación pero cuya conversación amplia con otras personas falla y cuyos intentos de hacer amigos son excéntricos y habitualmente sin éxito.

Ψ Comportamientos Restringidos y Repetitivos. La inflexibilidad de comportamiento causa una interferencia significativa con el funcionamiento en uno o más contextos. Dificultad para alternar actividades. Los problemas de organización y de planificación dificultan la autonomía.

Grado 2. Necesita Ayuda Notable

Ψ Comunicación Social. Deficiencias notables de las aptitudes de comunicación social verbal y no verbal; problemas sociales aparentes incluso con ayuda in situ; inicio limitado de interacciones sociales; y reducción de respuesta o respuestas no normales a la apertura social de otras personas. Por ejemplo, una persona que emite frases sencillas, cuya interacción se limita a intereses especiales muy concretos y que tiene una comunicación no verbal muy excéntrica.

Ψ Comportamientos Restringidos y Repetitivos. La inflexibilidad de comportamiento, la dificultad de hacer frente a los cambios u otros comportamientos restringidos/ repetitivos aparecen con frecuencia claramente al observador casual e interfieren con el funcionamiento en diversos contextos. Ansiedad y/o dificultad para cambiar el foco de acción.

       

Grado 3. Necesita Ayuda Muy Notable

Ψ Comunicación Social. Las deficiencias graves de las aptitudes de comunicación social verbal y no verbal causan alteraciones graves del funcionamiento, inicio muy limitado de las interacciones sociales y respuesta mínima a la apertura social de otras personas. Por ejemplo, una persona con pocas palabras inteligibles que raramente inicia interacción y que, cuando lo hace, realiza estrategias inhabituales sólo para cumplir con las necesidades y únicamente responde a aproximaciones sociales muy directas

Ψ Comportamientos Restringidos y Repetitivos. La inflexibilidad de comportamiento, la extrema dificultad de hacer frente a los cambios u otros comportamientos restringidos/ repetitivos interfieren notablemente con el funcionamiento en todos los ámbitos. Ansiedad intensa/dificultad para cambiar el foco de acción.

Descripción Clínica del Autismo

Este trastorno del desarrollo neurológico suele notarse clínicamente durante el segundo año de vida del niño (12 a 24 meses) que es la fase en la cual el infante demuestra un mayor desarrollo de sus habilidades sociales y del lenguaje. Sin embargo, puede percibirse durante el primer año de vida si los síntomas son muy fuertes o durante el tercer año si los síntomas son más tenues.

Los primeros síntomas del Trastorno del Espectro del Autismo frecuentemente implican un retraso en el desarrollo del lenguaje, el cual por lo general es acompañado por falta de interés social o por presencia de interacciones sociales inusuales (Ej. Llevar a alguien de la mano sin intentar mirarle), patrones de juegos extraños (Ej. Trasladar juguetes de un lugar a otro sin jugar con ellos) y patrones de comunicación inusuales (conocer el alfabeto pero no responde  su nombre).

Respecto a las Conductas Comunicativas No Verbales en las Interacciones Sociales, se destaca una disminución o ausencia de gestos y expresiones faciales, orientación corporal hacia el interlocutor, entonación de la voz, etc. Una conducta temprana de este Trastorno en el niño es la incapacidad que presenta para identificar o seguir con la mirada el objeto que otro individuo le indica o señala. En cuanto a sus gestos, estos podrían desarrollarse en un nivel de repertorio pequeño que el de otros sujetos de su edad y por lo general, no manifiestan espontaneidad en la expresión de estos.

Observamos igualmente que el niño con Trastorno del Espectro Autista, presenta una disminución en cuanto a la capacidad para interactuar, compartir pensamientos y sentimientos con otras personas: Reciprocidad Emocional. El lenguaje se caracteriza por ser unilateral, es decir, lo utiliza para pedir o clasificar, más que para compartir sentimientos, mantener un diálogo y conversación fluida y recíproca con otra persona. A nivel conductual, se observa que estos niños nunca o en muy raras ocasiones, inician la interacción social e igualmente, manifiestan una imitación reducida o ausente del comportamiento de otros. Factor fundamental, entre los anteriores mencionados, para el desarrollo cognitivo del niño.

El niño con diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista tendrá un interés reducido o ausente para el Desarrollo, Mantenimiento y Comprensión de las Relaciones Sociales. Conducta que podría ser más acentuada en la infancia si se presenta el rechazo de otras personas, lo cual generaría que el niño manifieste pasividad e incluso tratos inadecuados que podrían percibirse como agresivos. Esto genera que su participación en juegos sociales sea aún más baja y al participar, insistirán en que sea de acuerdo a sus reglas que por lo general son muy inflexibles.

Los Movimientos, Uso de Objetos o Habla Estereotipados o Repetitivos los observamos en conductas como el aleteo de manos, alinear juguetes, uso de palabras o frases prosódicas, ecolalia, repetición inmediata o retrasada de palabras. La Monotonía, Inflexibilidad de Rutinas o Patrones Ritualizados de Comportamiento Verbal o no Verbal se pueden manifestar como resistencia a los cambios incluso pequeños como el cambio del envoltorio de la comida favorita, insistencia en seguir las reglas, preguntas repetitivas, caminar continuamente por un perímetro, etc.

Los Intereses son muy restringidos y tienden a ser anormal en cuanto a intensidad o foco: Fuerte apego por un sartén, preocupación por la aspiradora, adulto que escribe horarios por horas. Mientras que la Hiper o Hipo Reactividad a Estímulos Sensoriales del Entorno se observa por respuestas externas a sonidos o texturas específicos, oler o tocar objetos excesivamente, fascinación por luces u objetos que giran, indiferencia al dolor, calor o frío, etc.

Al no ser el Trastorno del Espectro Autista, un trastorno degenerativo, el aprendizaje compensación podrá continuar toda la vida. Si bien la sintomatología es muy marcada en la infancia temprana y en los primeros años escolares, con una temprana intervención psicológica y psicoterapéutica junto al apoyo familiar, se puede evidenciar una mejoría del desarrollo típico en la infancia tardía en algunas áreas (Ej. Aumenta el interés en la interacción social). En la adultez, las personas con trastorno del espectro autista con un menor nivel de deterioro, pueden funcionar, vivir y trabajar de manera independiente, sin embargo, socialmente podrá seguir siendo vulnerables e ingenuos, tendiendo en ocasiones a la ansiedad y a la depresión.

Comprensión Psicodinámica del Autismo

La psicoanalista Margaret Mahler se apoya en algunas concepciones teóricas del padre del Psicoanálisis, Sigmund Freud y a su experiencia en un hospital psiquiátrico infantil para la comprensión del desarrollo psicológico en los niños, el cual es sobre todo, un modelo de Desarrollo Emocional.

Según Margaret Mahler, el nacimiento psicológico del niño implica el establecimiento de un sentimiento de separación respecto del mundo de la realidad y de la creación de una relación con el mismo: Su propio cuerpo y el principal representante del mundo y Objeto Primario de Amor: Su Madre.

Según el modelo que plantea Margaret Mahler, durante el primer mes de nacido, el bebé es enteramente biológico y con respuestas instintivas reflejas, sin capacidad de percibir a su madre como una representante del mundo exterior, sin integración del Yo ni de los Mecanismos de Defensa, los cuales son puramente somáticos con el fin de mantener el equilibrio homeostático. Por lo tanto, en este primer mes, el bebé se encuentra encerrado en su propia órbita autística y omnipotente: Psicosis Autística Infantil. Este estado le permite contrarrestar las múltiples complejidades de los estímulos externos y las excitaciones internas que amenazan con aniquilar al Yo rudimentario del niño autista.

Con la madre o agente maternante exterior funcionando como Yo Auxiliar del bebé en cuanto a satisfacer las necesidades fisiológicas y la tensión interna que éste experimenta, el bebé comenzará a descender la barrera innata autística establecida como defensa a los múltiples y complejos estímulos externos e internos desde el primer al quinto mes de nacido: Fase Simbiótica Normal. Es en este momento, que el bebé comienza a comportarse como si él y la madre fueran una unidad dual omnipotente único y común (Membrana Simbiótica), es decir, trata a la madre como si ésta fuera parte de sí mismo, a modo de fusión.

Debido a que el niño aún no ha establecido un fuerte Yo, no percibe a su madre como un representante del mundo externo y continúa manifestando fuertes estados de ansiedad, el niño se ve forzado a recurrir a una segunda retirada en el Autismo Secundario como estabilizador. Sin embargo, desde el quinto mes y hasta los dos años y medio, el niño comienza otra fase de desarrollo psicológico en la cual adquirirá una identidad única y propia distinta respecto a su madre y al mundo que le rodea.

De esta manera, Margaret Mahler indica que durante el desarrollo del niño, todos pasamos por una fase autística normal, ya que es parte de nuestro desarrollo como seres humanos. No obstante,  existen distintos factores que pueden incidir a que este estado autista Normal, se mantenga y sea considerado un estado de Autísmo Patológico o puedan sentar las bases de alguna enfermedad mental:

Ψ Defectos Innatos: Dificultad en establecer vínculos con la madre e incapacidad del Yo para neutralizar los impulsos agresivos y defectos perceptuales.

Ψ Defectos en la Relación Madre-Hijo: Causados por ausencia real de la pareja simbiótica o por psicopatología materna.

Ψ Enfermedades, Hospitalización u otros que cuestionen el vínculo emocional con la madre o la autoimagen del individuo.

Por lo tanto, El Autismo actúa como defensa psicótica en contra de esa necesidad vital y básica del ser humano en sus primeros meses de vida: Simbiosis con su madre o con su sustituto materno, actuando como detonante inmediato para desconectarse psicóticamente de la realidad.

       

Causas y Factores de Riesgo del Autismo

Ψ Genético o Fisiológico. Según investigaciones realizadas con gemelos, la posibilidad de que el Trastorno del Espectro Autista sea heredable varía entre 37% al 90%. Mientras que 15% de los casos parecen responder a una mutación genética, sin embargo, este factor no parece ser completamente penetrante, por lo que se presume que podrían ser contribuciones relativamente pequeñas de centenares genéticos los que influirían de manera importante para la predisposición a este trastorno del neurodesarrollo. Desde el punto de vista neurológico, se ha evidenciado alteraciones en el cerebro en áreas relacionadas con el aprendizaje y la conducta.

Ψ Psicosocial. Edad avanzada de los padres, bajo peso al nacer o exposición fetal al valproato, consumo de dogas de parte de la mujer embarazada, complicaciones al momento del parto y una posible relación (aún en estudio) del consumo de medicamentos antiepilépticos.

Factores Diferenciales del Autismo

Ψ Síndrome de Rett. La alteración en la interacción social puede observarse durante la fase regresiva de este síndrome (Entre 1 y 4 años de edad), sin embargo, estas personas mejoran sus habilidades para la comunicación y los rasgos autistas dejan de ser tan problemáticos.

Ψ Mutismo Selectivo. Este trastorno no presenta alteración en el desarrollo temprano y en el caso de presentarse en niños, es presentado únicamente en determinados contextos y entornos. Igualmente el Mutismo Selectivo no presenta deterioro en la reciprocidad social ni comportamientos restringidos o repetitivos.

Ψ Trastornos del Lenguaje y Trastorno de la Comunicación Social (Pragmático). Si bien pueden presentarse problemas de comunicación y dificultades sociales secundarias, estos trastornos no se asocian a comunicación no verbal anormal, ni patrones de comportamientos, intereses y actividades restringidas y repetitivas.

Ψ Discapacidad Intelectual (Trastorno del Desarrollo Intelectual) sin Trastorno del Espectro Autista. En niños muy pequeños es difícil diferenciarlos. El factor que los diferencia es que en la Discapacidad Intelectual, no existe discrepancia entre el nivel de las capacidades sociales/comunicativas y el de las capacidades intelectuales.

Ψ Trastorno de Movimientos Estereotipados. No se requiere su diagnóstico adicional ya que las estereotipas motoras características de este trastorno también están presentes en el trastorno del Espectro del Autismo, a menos que estas estereotipias causen autolesiones y llegue a ser un objetivo del tratamiento. En este caso, ambos diagnósticos son apropiados.

Ψ TDAH. Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad. Las anormalidades en la atención, tal como estar excesivamente centrado o se fácilmente distraído, así como la hiperactividad, es una característica en común entre ambos trastornos, sin embargo, se considera que el diagnóstico adecuado es TDAH si esta dificultad atencional o hiperactividad supera lo considero normalmente para niños de la misma edad mental comparable.

Ψ Esquizofrenia. El estado prodrómico de la Esquizofrenia en la cual se produce deterioro social y se presentan intereses y creencias fijas atípicas puede confundirse con las deficiencias sociales manifestadas en el Trastorno del Espectro Autista, sin embargo, los delirios y alucinaciones no son rasgos del Trastorno del Espectro Autista y la Esquizofrenia con inicio en la infancia normalmente se desarrolla después de un período de desarrollo normal o casi normal.

Tratamientos del Autismo

Ψ Terapia Cognitivo Conductual. Este enfoque psicológico ha hecho importantes aportes que han demostrado ser efectivas para mejorar determinadas conductas en las personas con diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista. Entre estas intervenciones conductuales tenemos:

  • ABA (Applied Behaviour Analysis). Su objetivo es aumentar las conductas sociales y de comunicación y reducir las conductas estereotipadas, repetitivas e inflexibles, basándose en estrategias conductuales como Refuerzo y castigo, extinción, estímulos discriminadores, ensayo discreto, soporte, desglose, amoldamiento. Se aplica de manera individualizada para atender de manera focalizada, las áreas que se consideran prioritarias.
  • Denver (Early Start Denver Model). Es un modelo de intervención precoz integral aplicado a niños entre los 12 a 48 meses de edad con presencia de Autismo. Se asemeja al modelo ABA en cuanto a que utilizan un curriculum que incluye dominios del desarrollo, enseñanza intensiva, procedimientos de enseñanza conductual y toma de decisiones basadas en análisis de datos, sin embargo, difieren en que la enseñanza del Modelo Denver está basada en investigación sobre modelos de desarrollo más que en modelos de conducta operante y se focaliza en el afecto positivo, comunicación basada en la interacción social y comunicación no verbal como antecesor de la comunicación verbal. Esta metodología incluye de manera activa a los padres, se realizan objetivos en equipo y puede trabajarse en distintos contextos. Parte del contenido del Curriculum del Modelo Denver incluye: Lenguaje receptivo y expresivo, atención conjunta, intervención social, motricidad fina y gruesa, imitación, cognición, juego, tareas y autonomía personal.
  • PECS (Picture Exchange Communication System). Enfocado en el componente de la inicialización de la comunicación, desarrolla el aprendizaje del habla por intermedio del intercambio de imágenes. Se estructura en 6 fases, más una de atributos, las cuales se van construyendo a partir de la fase anterior. Estas fases son: 1.- Intercambio físicamente estimulado. 2.- aumento de la espontaneidad y buscar/localizar comportamientos y persistencia. 3.- Discriminación de imágenes. 4.- Estructura de la frase. 5.- Responder a la pregunta: ¿Qué quieres? 6.- Comentar sobre el entorno. 7.- Aumento de vocabulario: atributos como colores, formas, tamaños.
  • TEACCH (Treatment and Education of Autistic Related Commuication Handicapped Children). Es un enfoque holístico el cual se orienta en preparar a las personas con autismo para vivir y trabajar de manera más eficaz desde su casa, escuela o comunidad. Está basado en cuatro componentes básicos de estructuración: Estructura física del entorno y del tiempo, estructuración de la organización del trabajo, estructuración visual y Claridad Visual.

Ψ Psicoeducación. Permite brindar a los padres, a los miembros de la familia y al contexto escolar/laboral de la persona con diagnóstico de Espectro del Trastorno Autista, las herramientas que les permitan detectar este trastorno del neurodesarrollo y desarrollar habilidades y destrezas de manera continua y más eficaz. Igualmente, es importante que el psicólogo se permita atender los posibles conflictos emocionales que puedan surgir en el núcleo familiar, ya que es fundamental que se mantenga un ambiente positivo y proactivo para que el niño pueda lograr una mejoría en su condición.

         

Es importante que ante la identificación de estas conductas en el niño, se proceda a consulta psicológica profesional, ya que al estar el niño en una fase tan importante de su vida, por los grandes cambios físicos y cognitivos que presentará hasta su adolescencia, será posible atenuar el nivel de gravedad de estos trastornos si son detectados tempranamente por intermedio de programas y actividades que estimulen la neurogenesis neuronal en el niño para su aceleración en su desarrollo cognitivo.

La Estimulación Temprana en la infancia del niño, permitirá un óptimo desarrollo desde el punto de vista psicomotor y el incremento de la neurogénesis neuronal. Ante esto, podemos conseguir una variedad de juguetes e implementos, los cuales en base a la combinación de colores, luces y sonidos, permiten que el bebé se divierta mientras se desarrolla. Como muestra de estos juguetes educativos, destacan los Gimnasios para BebésSi deseas acceder a la compra del Gimnasio Infantil para tu bebé, pulsa sobre las siguientes dos imágenes:

Estos Gimnasios Infantiles permiten en el niño:

Desarrollo Sensorial: Mediante la estimulación con diferentes canciones, sonidos, textura, melodías y frases que incentivan y estimulan los sentidos del bebé.

Desarrollo Motor: Activando acciones en el bebé, tales como patear, alcanzar, empujar y así desarrollar constantemente sus músculos y la coordinación psicomotora.

Exploración: Ante la variedad de colores y sonidos, el bebé se sentirá estimulado a presionar y tocar las teclas del piano, así como canciones infantiles y así mantenerse activo en su desarrollo.

Además de la Estimulación Cognitiva Temprana en el niño, será fundamental que en todo su proceso de desarrollo, los padres desarrollen una relación estrecha con su niño. Fomentando la unión familiar, el amor hacia nuestros hijos, protegerlos. Ante lo cual es imprescindible que en caso de detectar la presencia del Trastorno del Especto del Autismo en el niño, se incluyan programas psicosociales que involucren a toda la familia y su entorno educativo, ya que con una mayor comprensión y apoyo emocional de sus seres queridos y la sociedad en general, será más fácil lograr que el niño pueda adaptarse a ciertos patrones y convencionalismos sociales que ayudarán para su sano crecimiento y la armonía familiar.

Existen numerosos casos, en la cual estos sujetos han logrado mantener un estilo de vida independiente en la adultez, si bien, seguirán siendo vulnerables desde el punto de vista emocional. Fomentar programas psicosociales que promuevan el conocimiento de este trastorno, permitirá una mayor comprensión del mismo y logrará disminuir el rechazo que estos niños sufren en su infancia por considerarse diferentes.

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Que Dios bendiga tu camino y el de los tuyos.

Ψ Francisco Valero.

PsicoValero. 

Fuente: Amercan Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Washington, DC.

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