Trastorno Paranoide de Personalidad según el DSM 5. Síntomas y Tratamientos del Trastorno Paranoide

Psicovalero Psicologo Frank Valero Trastorno de personalidad paranoide

Trastorno Paranoide de Personalidad según el DSM-5: Definición, Criterios del Diagnóstico, Descripción Clínica y Diferencial y Tratamientos del Trastorno Paranoide de Personalidad.

La confianza que nos inspiran otras personas, por lo general es influenciada por diversos factores, tales como las experiencias que hemos tenido en nuestras relaciones sociales, paradigmas y valores arraigados desde nuestra infancia (“No hay que confiar en nadie”, “Las personas son malas”), etc. Esto permite establecer un patrón de estimación sobre la conducta del otro respecto a nosotros mismos, influyendo la predisposición que tomaremos, sobre todo en el inicio de una nueva relación social o una situación desconocida.

Evidentemente, si nuestra historia de vida incluye muchos episodios en la cual nos hemos sentido traicionados o lastimados emocionalmente por otros, esto influirá en que nuestra actitud hacia otros sea de suspicacia y defensiva. Esta actitud se intensifica, sobre todo, en momentos traumáticos como robo o secuestro, puesto que activará por un lapso de tiempo posterior al hecho, nuestra atención a todo lo que pueda ser sospechoso y nos permita protegernos de repetir una experiencia traumática similar. Sin embargo, este estado de hipervigilancia o paranoia debido a un evento traumático, se desarrolla por determinado tiempo, el cual pudiese ser de semanas o meses hasta que retomamos el ritmo diario e implementamos las medidas de seguridad pertinentes.

No obstante, existen personas quienes son constantemente suspicaces y desconfiadas con un gran número de personas, por no decir todos (Compañeros de trabajo, familiares, pareja, desconocidos, etc), llegando incluso a formular teorías complejas e ilógicas de conspiración en su contra que justifican esta suspicacia hacia otros, dificultando en gran medida, el sano desarrollo de una relación y su desempeño funcional en la sociedad.

Caso Andrés

De joven, Andrés solía discutir con sus profesores por sus bajas notas académicas, aludiendo a motivos como envidia de parte de los profesores y compañeros de clases, ya que Andrés se consideraba especial y mejor a muchos de los que aprobaban con alta nota. Esta actitud esquiva de no atender las verdaderas causas internas y de transferir la culpa o responsabilidad de sus fracasos a saboteos de otras personas de manera, se intensificó al reprobar el segundo año, aumentando aún más su creencia de que los demás lo envidiaban e incluso, comenzó a formular hipótesis conspirativas en la cual los demás se aliaban con el objetivo de evitar que Andrés alcanzara el éxito en su vida.

Con los años, Andrés comenzó a generalizar esta actitud defensiva del ámbito académico a otras áreas de funcionamiento como el familiar y el laboral, lo cual le dificultó en la estabilidad de empleos y de relaciones de pareja, ya que constantemente consideraba que los demás querían perjudicarlo o traicionarlo, al punto de que  estas hipótesis conspirativas comenzaron a rediseñarse en complejas y entramadas teorías que involucraban departamentos de inteligencia del Gobierno, intervención de sus llamadas telefónicas e internet, implantación de un chip el cual transmitía su información genética y de ubicación, lo cual permitía que el Gobierno supiese como enfermarlo y así generarle la muerte de manera de que aparentara ser natural y no intencional, entre otras acciones.

Luego de variadas disputas con compañeros de trabajo por sus actitudes suspicaces, Andrés fue denunciado a las autoridades por golpear a un ejecutivo de la empresa donde laboraba y desde allí, fue remitido al Departamento de Psicología para su evaluación mental.

En nuestro caso modelo, podemos observar que Andrés se sentía a gusto con su estilo de vida (Egosintónico), ya que la creencia de que otros querían lastimarlo no le generó una coyuntura interna o a un proceso reflexivo sobre la realidad de lo que él consideraba que sucedía, al contrario, responsabilizaba a otros de sus propios fracasos puesto que él es especial. Si no fuera así, ¿Por cuál otro motivo lo estarían espiando y perjudicándolo?

Igualmente observamos en Andrés, una constante actitud suspicaz y hostil, generalizado en diversos contextos sociales de funcionamiento (Académico, Laboral, Familiar). Actitud que se ha mantenido desde su adolescencia y sin la presencia de algún posible evento desencadenante como consumo de estupefacientes o un trauma importante: Secuestro, atentados contra su vida, etc.

Considerando que esta actitud suspicaz y/o paranoide pudiese manifestarse en una persona considerada sana mentalmente, como reacción a la experiencia de algún evento traumatizante, será preciso definirlo e indicar los criterios que caracterizan este trastorno de personalidad según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, también conocido como DSM-V y así, poder identificar cuando la situación ya supere los límites de la normalidad para entrar en el campo psicopatológico.

   

Trastorno de Personalidad Paranoide

Es un patrón de conductas generalizadas en la cual se destaca la desconfianza y suspicacia, interpretando las intenciones de otros como maliciosas y sin necesidad de que esta actitud esté justificada.

Criterios del Trastorno de Personalidad Paranoide según el DSM-V

1.- Desconfianza y suspicacia de manera generalizada hacia otros y con presencia en 4 o más puntos de los siguientes:

a.- Sospecha infundada de que las demás personas les van a hacer daño, les engañarán o se aprovecharán del afectado.

b.- Preocupación con dudas no justificadas sobre la lealtad de amigos y socios.

c.- Reticencia a confiar en otras personas por temor a que usen en su contra, la información que comparta.

d.- Adjudica significados ocultos amenazadores o despectivos a observaciones o comentarios inocentes.

e.- Mantiene rencores por mucho tiempo ante insultos, ofensas o desprecios.

f.- Percibe ataques a su persona o reputación que para otros individuos no son aparentes.

g.- Recurrentes sospechas injustificadas sobre la infidelidad de su pareja.

2.- Estos criterios no son exclusivos ante la presencia de esquizofrenia, trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos o efectos fisiológicos de una enfermedad médica.

Descripción Clínica y Diferencial

En las personas con diagnóstico de Trastorno de Personalidad Paranoide, destaca un patrón de suspicacia y desconfianza hacia otros que inciden en la presencia de continuos problemas en las relaciones interpersonales, lo cual les dificulta establecer por largo tiempo, lazos de amistad, sociales y de pareja. Si bien en un primer contacto, estas personas parecerán sumamente racionales y poco emotivos, lo cierto es que presentarán una variedad de labilidad emocional, destacando continuas expresiones de sarcasmo, obstinación y hostilidad que genera que las demás personas mantengan una actitud defensiva ante las acusaciones infundadas del sujeto con dicho diagnóstico. De esta manera, los demás le ofrecen las razones que terminan por afianzar sus teorías de victimización ante los demás y teorías conspirativas en contra.

Puesto que estos sujetos no pueden confiar plenamente en los demás, tienden a desarrollar un sentimiento de autonomía e independencia que les permite ser autosuficientes y en caso de encontrarse en un ambiente social en la cual se requiera el trabajo en conjunto, este sujeto manifestará un alto nivel de control sobre quienes lo rodean.

Al ser estas cualidades egosintónicas, el sujeto con diagnóstico de Trastorno de Personalidad Paranoide por lo general no busca ayuda psicológica para afrontar su situación. Esto hace que se dificulte determinar la prevalencia estadística exacta de este trastorno en la sociedad, así que la manera en la cual estas personas son diagnosticadas con dicho trastorno, es porque llegar ante un psicólogo o psiquiatra, luego de ser remitido por haber cometido alguna acción de agresión u hostilidad destacado hacia otras personas e instituciones de manera recurrente y/o agresiva.

En cuanto a la Estructura de Personalidad que sustenta al sujeto con Trastorno de Personalidad Paranoide, se encuentra en la que es denominada Estructura Psicótica. Esta estructura como base de la personalidad, también es propia para los otros trastornos de personalidad indicados en el DSM-V que están clasificados en el Grupo A (Raros o Excéntricos): Trastorno de Personalidad Esquizoide y Trastorno de Personalidad Esquizotípico. Al igual que es la estructura de Personalidad para personas con diagnóstico de Esquizofrenia.

Debido a las similitudes que presenta con sus contrapartes del Grupo A de los Trastornos de Personalidad en el DSM-V, se indica el siguiente cuadro, de manera de lograr identificar y diferenciar estos tres trastornos de personalidad.

jpg PSICOVALERO FRANK VALERO TABLA COMPARATIVA TRASTORNO DE PERSONALIDAD GRUPO A

Esquizofrenia. Como se indicó con anterioridad, el Trastorno de Personalidad Paranoide, tiene una gran relación con la Esquizofrenia. De hecho, muchos sujetos con diagnóstico de Trastorno de Personalidad Paranoide, tienen algún familiar con diagnóstico de Esquizofrenia. La diferencia entre ambos, sobre todo cuando se presenta Esquizofrenia Paranoide, es que el Trastorno de Personalidad es estructural y se observa desde la adolescencia. Se dificulta su diagnóstico porque al ser parte de su estructura de personalidad, es muy difícil observar algún cambio drástico en su comportamiento, lo cual lo hace egosintónico. A diferencia de la Esquizofrenia, Esquizofrenia Paranoide, etc, la cual es una manifestación psicopatológica que puede aparecer en la adolescencia o en la adultez pero está marcado en un rango de tiempo específico, que puede ser entre 1 a 6 meses. En este caso, sí se observan cambios bruscos de comportamientos y de capacidades cognitivas y afectivas. Esta relación de prevalencia también se observa entre el Trastorno de Personalidad Paranoide y el Trastorno de Personalidad Esquizotípico.

Trastorno de Personalidad Límite e Histriónico. Si bien estos sujetos pueden reaccionar con ira a estímulos pequeños, estos no necesariamente están asociados a una suspicacia generalizada como la presentada por el Trastorno de Personalidad Paranoide.

Trastorno de Personalidad Antisocial. El comportamiento antisocial presentado por los sujetos con diagnóstico de Trastorno de Personalidad Paranoide está más asociado a deseos de venganza que a motivación en la explotación y/o manipulación de personas con fines egoístas.

        

Tratamiento del Trastorno Paranoide de Personalidad

Entrenamiento de Habilidades Sociales. El objetivo es desarrollar un conjunto de habilidades que le permitan adaptarse de manera más eficiente a diversos contextos sociales y así, entre las distintas actividades a realizar, identificar aquellas situaciones que anteriormente consideraba como “sospechosas”, como eventos cotidianos del día a día en el ámbito de las relaciones personales.

Terapia Cognitivo Conductual. El objetivo es generar cambios desde el punto de vista cognitivo (pensamientos), emocionales y conductuales. Al identificar el momento en que surgen los pensamientos de que otros desean herirlo, traicionarlo o lastimarlo, será más fácil generar cambios en sus patrones de pensamiento y en sus conductas, de manera que lo acerquen a una interacción más sana y funcional con su entorno. Esta terapia pudiese estar orientada a disminuir los síntomas, modular su temperamento, reducir el deterioro en su funcionamiento social y/o modificar esquemas de carácter.

Psicoanálisis o Terapia Psicoanalítica. Su objetivo es generar insight en el sujeto, que le permita enlazar sus patrones conductuales actuales con aquellos deseos y experiencias de vida determinantes de su estructura psicológica que se encuentren inconscientes. Al concientizar sus motivaciones internas inconscientes, podrá generar una mayor adaptación a los patrones conductuales de la sociedad y elevar su funcionamiento social.

Tratamiento Farmacológico. Debido al fuerte nexo con elementos biológicos del cerebro y el Trastorno de Personalidad Esquizotípico y la Esquizofrenia, se ha implementado el uso de fármacos afines para tratar este trastorno de personalidad, tales como antipsicóticos que ayuden a reducir el nivel de paranoia y antidepresivos para tratar los rasgos obsesivos, disforia, ansiedad social e irritabilidad.

Formar una Red de Apoyo. Es importante que el terapeuta identifique y establezca la red de apoyo para el paciente, el cual estará conformado por personas de relación estrecha como familiares y amigos cercanos al sujeto, teléfono de contacto del terapeuta, de organismos de seguridad y de atención hospitalaria, familiares que pudiesen cuidar a los hijos en casos de emergencia,… entre otros que pudiesen ser necesarios. Esto evitará que pueda agravarse alguna conducta que esté fuera de control y que los familiares estén protegidos.

Debe resaltarse, que existe la posibilidad de que estos tratamientos presenten dificultad en su ejecución, ya que los sujetos con diagnóstico de Trastorno de Personalidad Paranoide serán muy susceptibles y desconfiados a toda persona o situación extraña. La creencia de que el terapeuta pueda conformar parte del complot contra él, quieran “lavarle el cerebro” o administrarle drogas para enfermarlo y matarlo, estarán siempre presentes.

Recordemos que los Trastornos de Personalidad no son enfermedades psicológicas. Estos son parte de la estructura de la personalidad del sujeto, son innatos y conforman su estilo de vida, seguramente desde su infancia. Sin embargo, es en la adolescencia cuando comenzamos a definir bien nuestra estructura de personalidad e identificamos que pudiese existir un patrón conductual que difiere significativamente de lo que consideramos “normal”. Por lo tanto, no se tratará de cambiar al sujeto o moldearlo a lo que deseemos o la sociedad desee, sino a que este sujeto y sus familiares comprendan que por su trastorno de personalidad, existe un patrón de comportamientos que le son propios pero que aun así, será necesario que pueda ajustarse a la sociedad, lo cual hará que establezca relaciones sociales, de pareja y laborales más estables y prósperas. Fundamental siempre, será la comprensión y apoyo de la familia, en conjunto con el psicoterapeuta para el logro de este fin.

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Que Dios bendiga tu camino y el de los tuyos.

Ψ Francisco Valero

PsicoValero

Fuente: American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Washington, DC.

Fuente Imagen: thehigherlearning.com/wp-content/uploads/2015/05/beautiful-mind.jpg

 

 

 

 

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9 comentarios sobre “Trastorno Paranoide de Personalidad según el DSM 5. Síntomas y Tratamientos del Trastorno Paranoide

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